7 sept. 2015

"El mejor babero del mundo entero". Tutorial

Cuando mi nieta mayor empezó la guardería, pidieron que los niños llevaran baberos que pudieran ponerse solos. Estuve tentada de hacer un "engendro" metiendo gomas en las cintas, cuando de pronto en una tienda de Bilbao que estaba a punto de echar el cierre por cese del negocio -¡lástima, con lo que me gustaba...!-, descubrí el que según mi nieta es el mejor babero del mundo entero, con su ripio y todo. (A modo de nota debo indicar que la niña es de Bilbao...)



Compré un montón de ellos, pero varios años y muuuuchas comidas después hubo que reponer, pero ahora el comercio en cuestión ya no estaba. Además por entonces la familia se había trasladado a una lejana ciudad en la que ni el oriundo Tin-tin, sabía donde comprar baberos -si es que acaso existían-.

Pero, que no cunda el pánico, la abuela tiene felpa de colores, bieses varios, tela de puño de punto de Telaria y de La Pantingana, y una máquina de coser esperando, así es que ¡baberos nuevos al instante!. Y además a gusto del consumidor.


Las niñas diseñaron los dibujos de los apliques, eligieron el color, las telas, los bieses, etc. etc. Vamos, una tarde de lo más divertida, y al final resultaron mucho más bonitos y estimulantes que los originales comprados.


Y pensamos que por si algún otro niño quiere disfrutar del "mejor babero del mundo entero", podíamos dejar aquí el tutorial:

El babero lleva un forro interior de tela impermeabilizada. Yo he utilizado esta tela de rizo impermeable, que no se pega al cuerpo.


Se cortan ambas telas del babero al tamaño deseado, dejando un agujero en la parte superior teniendo en cuenta que el niño pueda meter la cabeza.



Hacer el aplique que interese solamente en la tela de felpa


Para trabajarlo mejor vale la pena pasarle un sobrehilado todo alrededor a ambas telas juntas.


Para hacer el cuello cortar una tira de unos 35 cm. por 8 cm. aproximadamente y unir los extremos



Se dobla a la mitad a lo largo, y se va poniendo todo alrededor del hueco.




Se pasa un pespunte y se sobrehíla o remalla la costura




Para que no le moleste al niño, la costura se puede fijar con otro pespunte o zig-zag, de manera que quede bien aplanada.




Ahora sólo nos falta ponerle un biés todo alrededor y ¡voilà!





Y también podemos aprovechar retales: