9 feb. 2017

Chaqueta "Simplicity 1281". RUMS España #6/17

El coser para uno mismo tiene, entre sus muchas ventajas evidentes, el que te puedes dar algunos caprichos: una tela que te encanta, un patrón que también aunque no sea especialmente práctico, experimentar con colores o tejidos con los que hasta ahora no te atrevías, hacer modificaciones extravagantes que igual no te comprarías en una tienda..., en fin ¡qué os voy a contar!


Este es uno de esos patrones cuya estructura me gusta mucho (Simplicity 1281), cosido en una tela cuyo color me enganchó nada mas verla, y que a pesar de llevar borreguito por dentro no resulta demasiado caliente. Hasta aquí, todo bien.


Práctico? Pues no estoy muy segura, porque qué narices hace una chaqueta con su borreguito, con su cálido y confortable cuello, pero sin mangas...? Como esos suéters de cuello vuelto y sin mangas que estos años atrás nos ofrecía la moda: Incongruencias de diseño?, incongruencias personales?


En fin, eso, que me he dado el capricho. Y como la cosa me apure mucho, me hago unos manguitos tipo señora del s. XIX, como alguna bloguera me sugirió en Instagram.


Bueno hablando del patrón: viene en dos largos, también en modo capa con cinturón y "capelet", o sea cuatro patrones. Fácil de coser: bastante.

Modificaciones: le recorté la amplia solapa, le quité los bolsillos y le añadí un cuello generoso porque me parece que además de ser más agradable, se acopla bien con cualquier cuello o escote que te pongas debajo.



Remate: Después de darle muchas vueltas y sopesar si lo dejaba cortado al canto con un simple pespunte o puntada decorativa -muy sencillo y muy recurrente-, me dio un poco de palo y di ochocientas vueltas hasta encontrar una cinta tejida que pudiera irle bien. Finalmente, encontré ésta, de aspecto lanoso, de 3,5 cm. de ancha y de un color que le va al pelo. Creo que el resultado me gusta mucho más.




Elementos de cierre: Aunque el patrón no los lleva, decidí ponerle estos cuernos del mismo color que el tejido: ¡estupendo!, pero la verdad es que coserlos fue un auténtico dolor de cabeza: son de un material más tirando a plástico que a polipiel, y claro como no cosas los triangulitos de sujeción perfectos a la primera, ya no haces carrera de ellos: te quedan unos agujeros horribles imposibles de disimular.


Me estrujé la sesera y probé no se cuantas cosas, pero al final la propia cinta que remata los bordes, puesta doble y bien entretelada, con una puntada decorativa que le daba consistencia, me salvó la situación, quedando perfectamente integrados. (Cómo te entendí María de @a_ratitos_ perdidos).

Una cosa que me ha sorprendido mucho es lo bien que cose la tela. Utilicé un prensatelas de teflón y me fue estupendo incluso sobre el borreguito.


Nada más que decir, que me lo he puesto con mi vestido de punto combinado, comentado aquí, y con pantalones vaqueros.



Y de aquí directos a RUMS España a ver qué se cuece.




26 ene. 2017

Vestido de punto combinado

Un metro de tela de punto de encaje procedente de Trae Tela, suave y amorosa, y punto de jersey a contraste, en granate.


Pongo un fragmento de la tela, porque con la luminosidad del día, creo que en las fotos no se aprecia bien lo bonita que es:


El patrón..., no sabría decir, porque es un mix de dos patrones ya retocados, volviendo a incluir nuevas modificaciones, un híbrido, vaya.


El canesú, en el delantero por encima del pecho, y bajando unos centímetros en la espalda. La parte de la falda es recta.



Las mangas tipo Dolman, con algunos arreglos para que quedara ajustadito y no sobrara demasiada tela en el cuerpo. 


El cuello, está tomado del "Draped túnic", de Bcn Unique Patterns, un cuello que me encanta y que he aplicado a varios vestidos y suéters, me parece que resulta muy favorecedor.



Y con este vestido me inauguro en RUMS España 2017.


9 ene. 2017

Chaleco con capucha y leggins

Aprovechando un resto de tela: punto por fuera, pelito por dentro.


Patrón de "La Maison Victor", Mar-Abr. 2016, modelo Doudoune sans manches Bruce, vamos un chaleco acolchado.


Un chaleco sencillo, con capucha tipo buzo, largo a la cadera, bolsillos tipo ojal con cremallera y forrado todo él. Un patrón que me ha encantado porque queda perfecto.

En mi caso, dado el tipo de tela empleado, lógicamente no forré el cuerpo, sólo la parte exterior de la capucha.


Os puedo asegurar que hice encaje de bolillos para cuadrar los trozos de tela, de hecho en la espalda lleva un corte longitudinal que no aparece en el patrón; por no hablar de la capucha que lleva unos cuántos. La suerte es que el pelito de la parte interior de la capucha lo disimula totalmente, y en el exterior al ir forrada quedan las juntas bien tapadas.


Forrada, como véis, con una preciosa telita de algodón comprada hace años en M is for make cuyo único defecto es que las flores caían hacia abajo... ¡cachis..., llovían del cielo!.


A contraste también, un bolsillo de parche -a mi nieta pequeña no le gustan las cremalleras en los bolsillos porque, según ella se pilla las manitas-, lo que además aligeraba el trabajo. Y de la misma tela, una tira en la parte inferior para conseguir el largo necesario.

El color amarillo iluminaba los tonos más oscuros del tejido principal, resultado más alegre.


Al tratarse de tela de punto, preferí rematar las sisas con punto de puño prácticamente del mismo color, en vez de un biés como sugiere la revista.

Los leggins los hice antes, así que iban de una sola pieza como mandan los cánones, y utilicé el patrón de Oliver + S, del que les he cosido tropecientas versiones, algunas aquí.


Y las rodilleras, para que le duren siquiera un rato más, reforzadas con el método de @madialevahm, súper práctico...


Y la modelo feliz como una perdiz con su conjunto, vamos que según dice le "superencanta"😗. ¡¡Así da gusto coser!!.



29 dic. 2016

Costura compartida de "La Maison Victor". RUMS España #52/16

Para terminar este 2016 nada mejor que una costura compartida: El vestido Robe Lora, de "La Maison Victor", Sep-Oct 2015.


Mi "partenaire" es Carmen Sánchez Carreño, @carmenscarreno, instagramer sobradamente conocida por sus estupendas costuras y su preciosa gata a la que sólo le falta hablar...

Un día descubrimos que nuestras medidas eran muy parecidas y nuestros gustos en el vestir también. Nos une el mismo mar, la misma luz mediterránea; y por lo que yo se, nos diferencia su gusto por lo felino -lo siento, Gladys- y nuestra paleta de colores: ella es de tonos oscuros, parece gustarle especialmente el negro, aunque últimamente ha ido añadiendo otros nuevos; yo de ocres esforzándome hacia los rojos. Pero en ambos casos somos de una sobriedad garantizada. 👩













Total, que decidimos que teníamos que coser juntas un mismo patrón, -juntas pero separadas, claro-. Y elegimos éste, que nos pareció muy cercano a nuestra forma de vestir.

Por mi parte tengo que decir que aunque he comprado cuatro o cinco revistas de "La Maison Victor", éste es el primer patrón que coso de ella; entre los números que tengo no me ha resultado fácil encontrar prendas para mí, así que ésta me pareció una buena opción para probar y tantear la calidad del patrón, el tallaje, etc.


Opté por este tejido que compré, en su momento sin destino concreto, en Trae Tela, pero que creo que se ajusta mucho a este proyecto. Es un punto un poco acolchado y, por tanto, con bastante cuerpo, así que resulta muy estable para coser. Tiene bastante elasticidad y un tacto sedoso muy agradable.




Mi compañera ha utilizado un tejido de neopreno en color morado, también con cierta elasticidad y que cose fenomenal. Como ya sabemos, una de las características de esta tela es que no plancha fácilmente, lo que no se muy bien si se puede considerar una pega o una ventaja, porque la cuestión es que te lo puedes poner sin siquiera haber enchufado la plancha y te queda "claváo"👩.





Ambas coincidimos en que es un vestido muy cómodo y rápido de coser. Cortado en el talle, lleva dos pinzas longitudinales. La falda es recta, con bolsillos y dos pequeños pliegues a cada lado que le aportan cierta amplitud y comodidad para quienes somos generosas en la zona de cadera. El escote rematado con una vista, manga francesa y abierto en la espalda mediante cremallera invisible.


En nuestros casos hemos tenido que hacer las modificaciones reglamentarias para adecuar a la diferencia de talla en la parte superior e inferior. Carmen también ha alargado un poco las mangas, pero eso es todo. Ninguna de las dos hemos tenido siquiera necesidad de poner cremallera, ya que el cuerpo no es demasiado entallado y los tejidos tenían elasticidad suficiente, o sea, que más fácil todavía a la hora de enfrentar  las costuras.

Y ésta ha sido nuestra experiencia en la costura de este vestido que nos vamos a poner mucho y muy agusto, seguro!. Muchas gracias querida @carmenscarreno por compartir patrón, ha sido un gusto coser contigo.😘

Y de paso que enlazamos a RUMS España, aquí las dos Cármenes aprovechamos para desearos todo lo mejor para el próximo año, que cosamos mucho, con alegría y en la mejor compañía -aunque sea virtual-.


Mil besos



12 dic. 2016

"Y además con purpurina..." (De camiseta a vestido, y vuelta a empezar)


La petición era contundente: “abuela quiero un vestido con mariposas moradas, verdes, amarillas, de muchos colores y además con purpurina” (en esos tiempos la purpurina era un elemento siempre presente en sus preferencias).

Dónde encuentro yo ese vestido, salvo que me asista un milagro!!. Y qué queréis que os diga, tengo para mí que a veces los milagros existen, no hay más que darse una vuelta por un mercadillo de barrio... Buscando algo parecido a lo que me pedía, encontré esto:


Justo lo que necesitaba, no me digáis: era una camiseta, es verdad, y de tres tallas más grande, ya; pero tenía mariposas de colores y purpurina, así que el resto tenía fácil soluciónl: pasaría a convertirse en vestido en tres sencillos pasos: volante, bolsillo y aplique.







¡Perfecto!. No era el vestido de mis sueños, pero eso ahora no importaba. Lo mejor fue ver su cara cuando encontró el vestido, debió de pensar que las abuelas lo pueden todo ¡bendita inocencia!.



Esta entrada nunca se hubiera publicado de no haber sido porque, más o menos tres años después, o sea hace unas cuantas semanas, todavía me ha llegado una foto reciente donde seguía apareciendo el susodicho vestido, eso sí, ahora en "modo camiseta" claro. O sea sé, que las mariposas del mercadillo habían hecho un ciclo completo, cuán si de una verdadera metamorfosis se tratara...

Se trata de un zoom sobre la foto, así que perdonar la calidad de la imagen.

Como en cualquier familia que se precie, la criatura ha ido cediendo -"regalando" dice ella- a su hermana pequeña buena parte de su ropa, y mucha otra ya ha tenido que ir saliendo de la casa por razones obvias, pero las-mariposas-con-purpurina NOooo.


Cuentan las malas lenguas que cuando tocan a zafarrancho para ir dejando espacio en los armarios, ella esconde la camiseta-vestido-camiseta para que nadie la encuentre y de pronto se le pierde la pista durante algún tiempo. Pasadas unas semanas, como anunciando la llegada de la primavera, las mariposillas emergen de nuevo (supongo que cada vez con menos purpurina, claro..., pero con más apego).

En fin, que se me caen las lágrimas, no se bien si de la misma emoción, o de la pena que me da que ya no se encuentren tejidos tan duraderos...




1 dic. 2016

Vestido "leopardoso" Burda. RUMS España #48/16

Le tenía echado el ojo desde hace tiempo, concretamente desde que lo encontré en la revista Burda de Noviembre 2013 (Modelo 133).




Finalmente con este punto bielástico de estampado "leopardoso", suave y calentito me lo cosí. Como el estampado no deja ver bien la estructura, os dejo el esquema que resulta más claro.


Es un vestido cortado en la cintura, pero lo que me parece más original son unas pinzas oblicuas que parten de la cintura hacia el pecho y hacia la cadera formando una especie de aspa, ello tanto en el delantero como en la espalda. El escote tiene una abertura vertical en el centro, y va rematado con una vista.


La foto de la modelo me encantaba, pero tenía ciertas dudas de cómo me quedaría a mí. Durante este tiempo he estado atenta a ver si alguien lo cosía, pero no he llegado a ver ninguno.


Una vez hecho, tengo que decir que me convence bastante: este tipo de pinzas lo hace muy cómodo porque no se ajusta demasiado. Me resulta esencial que los vestidos sean prácticos, que no se peguen, que no se me claven en la cintura, que me permitan libertad de movimientos... Me gusta que sean bonitos, pero no sólo.



Este modelo, además se puede modificar con cierta facilidad según los contornos de pecho, cintura o cadera y encima no lleva cremallera u otro tipo de cierre –más fácil-.


Además lo puedo combinar estupendamente con esta chaqueta de lana que me hice el año pasado, amplia y calentita.

(Y aquí vuelvo, a RUMS España, gracias al empujón de Beatriz Cuchi Oterino.)