1 jun. 2017

The Heron wrap top. Vicisitudes de una blusa

Hoy os traigo la historia de lo que en principio parecía una unión imposible.


A veces me dan impulsos, que a veces sigo, y de los que luego me arrepiento... El verano pasado tuve varios episodios de éstos. 

Patrones o telas que me encantan pero que voy dejando de lado porque no estoy segura de que sean para mí -para mi cuerpo, vaya-. Hasta que un día ¡zas!, me lío la manta a la cabeza y los coso con fruición esperando que en el resultado final se obre el milagro. Pero tengo que decir que pocas veces se ha obrado. Vamos que  lo que de lejos no parece, de cerca es que no es, que decía con mucho acierto mi abuela.

Otro día os enseñaré algunos de los fiascos consecuencia de mi mala cabeza.

Esta blusa fue uno de ellos. El problema fue elegir una tela preciosa pero inapropiada -luego os hablaré de ella- para el modelo en cuestión.


El patrón es The Heron wrap top, del fantástico "Workbook", de Merchant & Mills.



No tengo fotos del resultado inicial así que tendréis que creerme.  Como se puede ver en la foto del libro, el patrón requiere un tejido más bien fino y con caída, y yo le planté un african print con acabado de wax, o sea un algodón grueso cuyo acabado le daba un aspecto tirando a tieso.


Para colmo del despropósito tenía un estampado claramente definido, por lo que el dibujo en el cruce de delanteros prometía desastre casi seguro. Y así fue... Y tal cual quedó colgado en una percha durante meses, sin asomo de estreno.

Pero de cabezota tengo lo mío, así es que un día que me levanté con ánimo me propuse que ambos tendrían que acabar unidos, y oye, que los uní.  En las fotos podéis ver el resultado.


El original va completamente cruzado y para dar más holgura lleva un pliegue longitudinal a cada lado. Se cierra mediante unas tiras que forman una lazada lateral.

Ahora la explicación de las modificaciones que tuve que hacer:

a) Partí de la necesidad de casar el dibujo frontal aunque para ello debí quitar bastante tela: estreché los costados y crucé sólo 15 cm. en la zona central. Eso me obligó también a añadir algún elemento interno de cierre en el escote, junto a los pliegues.



b) Al quitar parte de la tela de los delanteros tuve que dar algo de forma a las mangas. Con todo ello conseguí también aligerar su aspecto.

c) En la parte inferior de la espalda le hice un añadido para que tomara una forma curvada alargando un poco en el centro -hice un buen casado del dibujo, de manera que no se nota lo más mínimo-. De esta manera evitaba la tendencia a levantarse por detrás.


Las tiras de lazada las ato por dentro, porque ya no hay necesidad de que recoja la tela sobrante, además me gusta un pelín más suelto.

En cuanto a la tela creo que me pasó como a las polillas, me magnetizó su brillo y su colorido, porque la idea que llevaba era muy otra.


La compré en Matonge, un barrio de Bruselas con importante concentración africana (donde dicho sea de paso no es fácil encontrar alguna tienda abierta antes de las 10 de la mañana -aviso para navegantes madrugadores-). Es de Vlisco una de las marcas más reconocidas en african-prints, por la gran calidad y variado de sus estampados.

Éste es uno de los clásicos, se denomina Angelina al parecer evocando la banda que envolvía esa marca de puros, ¡qué cosas...!

En fin esta es la crónica de un fiasco al que no me resigné, una blusa con la que puedes pasar fácilmente desapercibida...😁


Nos vemos en RUMS España?